EL NOMBRE DEL PEROL
Inicialmente, el plato no tenía nombre oficial, se conocía como «picante de mariscos» pero se servía pocillos.
Fueron los propios comensales quienes lo bautizaron como «perol», inspirado en el recipiente en el que se servía. Ese nombre quedó para siempre.
Era algo simple, pero especial, y la gente comenzó a buscarlo cada vez más,